12 octubre 2011

Homs, una ciudad sitiada


Homs es una ciudad sitiada. Las fuerzas de seguridad y los shabiha (los sicarios del régimen) han establecido decenas de chekpoints que separan unos barrios de otros y lo que antes era un trayecto sencillo de diez minutos se ha convertido en un laberinto entramado de calles por las que sólo se aventuran las personas con verdadera necesidad.

Salir a la calle se ha convertido en una misión imposible. Para cerciorarse de cuando y cómo pueden atravesar esa ciudad que parece en estado de sitio se llaman unos a otros para informar donde se encuentran los checkpoints y hacia donde deben dirigirse para no encontrarse con ellos. La última persona que conozco que ha logrado salir de Homs lloró de emoción porque pensó que no lo conseguiría.

Las historias que nos llegan de Homs son tan terroríficas como las películas gore, pero como no puedo demostrar su autenticidad, las omitiré. Se dice que los manifestantes y los activistas se han hecho fuertes y ahora los shabiha se lo piensan dos veces antes de matar impunemente. Por eso, ahora nunca van solos. Las fuerzas de seguridad los acompañan siempre. Los últimos barrios que han sido acordonados son los de #AlKaldiyeh y #AlQosoor, muy próximos a la mezquita de Jaled Ibn Walid.

#AlQosoor es mi barrio. Como los periodistas tienen prohibida la entrada al país para reportar lo que está ocurriendo, la información llega gracias a la valentía de unos pocos que se arriesgan a grabar con su cámara de movil y colgar los videos en youtube. Este video, por ejemplo, es de hace dos días. Las fuerzas de seguridad y los shabiha están apostados en una calle conocida como “tariq xam” o también “Cornes”. La reconozco porque es donde todos los días cogía el autobús para ir a la universidad “Al Bath” (nombre del partido del régimen) y ahora conocida por los manifestantes como “Universidad de Jaled Ibn Walid (personaje considerado un héroe porque introdujo el Islam en Siria y cuyo cuerpo está enterrado en Homs). La persona que habla cuenta que han cortado las comunicaciones y la electricidad. 

Las fuentes recurrentes para informarse son los grupos de coordinación local, en concreto esta página de facebook  (en árabe ). También hace una buena cobertura de Homs Dima Moussa, que sin estar viviendo allí suele enlazar videos de las manifestaciones o de la presenca del ejército en las calles e informar de las últimas conversaciones con amigos que siguen dentro. Sus tweets son a veces informativos, como este:


Existen muchos frentes en los que luchar y los activistas sirios lo saben. Uno de ellos es, como habéis podido apreciar, la “guerra de nombres”. Quizá en las calles todavía no se utilizan, pero en Internet son más las voces que se alzan para renombrar lugares que habían sido apropiados por el régimen. Ahora las calles, que antes se llamaban Brazil o Hamrá, se conocen por los nombres de las víctimas que han sido asesinadas allí. Al igual que la universidad, que ha pasado de representar al régimen para representar las verdaderas aspiraciones de los homsis. En este sentido, Internet es una especie de baúl donde se guardan los conceptos simbólicos de un pueblo reprimido con extrema violencia, un baúl donde se esconden, como objetos preciosos y de gran estima, las palabras que formarán un día el imaginario colectivo del pueblo sirio en libertad.

Pero ahora, los homsis viven atemorizados. Hombres, mujeres y niños se levantan cada día y se acuestan con el ruido ensordecedor de las balas y las bombas. Las familias pasan el día entero en sus casas, rezando para que el ejército no entre en sus casas y detengan a sus maridos o a sus hijos. El terror, que antes parecía invisible pero del que todos éramos conscientes, se ha hecho tan presente como respirar. Hablar con mi familia es informarse no con las palabras sino con los silencios,  quizá mucho más ilustrativos.

Los niños van poco a las escuelas y si lo hacen es bajo amenaza. Hacer huelgas, un acto tan pacífico como cerrar un local de negocio, también se ha vuelto peligroso cuyas consecuencias a corto plazo intimidan a la población. El régimen y su maquinaria propagandística sigue girando y parece no detenerse ante nada. Hoy en Damasco hay programada una manifestación multitudinaria a favor del régimen en la que participan funcionarios y estudiantes que se ven obligados a asistir por miedo a perder su trabajo o no ser admitidos a los exámenes finales de bachiller, como muestra este video grabado después en el que los propios manifestantes dicen que "Bashar al Asad no les representa". 

Autobuses llenos de personas tanto afines o no al régimen han llenado las calles de la capital, no tan castigada como otras ciudades como Daraa, Hama o Homs donde cada vez es más difícil aparentar normalidad, ciudades que mantienen un pulso al régimen cada vez más difícil de soportar.

Pero no sólo dentro de Siria, el régimen también ha comenzado a organizar a sus embajadas en el extranjero para preparar manifestaciones a favor de Bashar, a pesar de que cada vez se encuentra más aislado y ya no goza del apoyo incondicional y privilegiado de los sirios en el exterior como antaño.

Se ha hablado de sectarismo en Homs, pero esta palabra no es, ni mucho menos, la mejor manera de explicar lo que está ocurriendo. Después de siete meses de protestas pacíficas, de vivir bajo la represión brutal, el miedo y la sensación de impunidad, desembocar en la lucha armada se ha convertido casi en una necesidad para evitar esta carnicería. Lamento que los acontecimientos vayan encaminados hacia la violencia pero no quedan muchas alternativas para evitar más detenciones, torturas y asesinatos. 

A pesar de todo, es dar un motivo al régimen para que siga privando de los derechos más básicos al pueblo sirio -incluso el más preciado de todos, el de la vida- y por tanto, un empeoramiento de la situación a medio plazo. Sigo defendiendo que sólo los métodos no violentos asentarán las bases de una verdadera unidad nacional, pero cada vida que se pierde supone un aumento del odio y un paso hacia atrás para esa deseada unidad.

28 agosto 2011

Homs para no iniciados



Para los que nunca hayan visitado Siria, es difícil imaginar un mundo de sensaciones, olores y sabores tan diferentes a los que estamos habituados en Madrid. Y para los que nunca hayan visitado Homs, es imposible entender por qué una ciudad tan aparentemente insignificante comparada con Damasco esté protagonizando tantas protestas multitudinarias o por qué los jóvenes han perdido el miedo a morir.

Con este post quiero acercaros la historia de este lugar tan especial del oeste de Siria, a camino entre la capital y Alepo, ciudad de mis antepasados que se remontan a los primeros musulmanes que vivieron en Homs. Y como se que si el tiempo me lo permitiera me extendería indefinidamente, voy a limitarme a su historia, a los espacios emblemáticos y a sus habitantes.

Historia

Antes de que los romanos la llamaran Hemesa, el geógrafo e historiador griego Estrabón escribió en su obra Geografía sobre una tribu llamada “Emesani” que vivía alrededor del río Orontes y del que heredó su nombre. Durante la dominación romana, fue conocida por su culto al Dios Baal, el dios de la Tempestad y de la lluvia, y sin extenderme mucho sobre las disputas por el control de la ciudad dentro del imperio romano, hay que destacar una etapa de esplendor bajo el dominio del emperador Lucius Septimius Severus, ya que se casó con una dama de alta estirpe de la época llamada Julia Domna, originaria de Hemesa, de la que se dice tenía descendencia árabe. Existe un restaurante en Homs llamado Julia Palace en honor a esta mujer que logró gran influencia sobre el emperador.

La cristiandad se estableció en Homs bajo el imperio Bizantino hasta la llegada de Umar ibn al-Khattab y Khalid ibn al-Walid en el año 637, este último conquistando Hemesa en poco tiempo y convirtiéndola probablemente en la primera ciudad en Siria en albergar una extensa comunidad musulmana. Las primeras divisiones entre los partidarios de los Omeyas y los partidarios de Ali ya despertaron la leyenda combativa de los habitantes de Homs, que se revelaron primero en apoyo a Ali, luego en contra del último emperador Omeya Marwan II, y más tarde también contra la dinastía Abasí.

A partir de entonces, se suceden continuos enfrentamientos contra las autoridades establecidas en las grandes ciudades, los cuales temían, ya desde entonces, el poder que los musulmanes chiíes tenían frente a los suníes o cristianos. Este miedo  provocó la primera rebelión de los cristianos en Homs en octubre del año 855 bajo el dominio de al-Mutawakkil, que no dudó en mandar una expedición para expulsarlos, quemar iglesias y matar a los líderes que la habían promovido.

Después de varias conquistas por parte de los Tuluníes, los Cármata y los Hamdanidas, estos últimos se establecen definitivamente en Homs en el 1016. El geógrafo Al-Masudi destacó la belleza interior de los habitantes de Homs, aunque otros como al-Muqaddasi se lamentaban de que hubiesen convertido la inmensa mayoría de las iglesias en mezquitas. Volvió a ser invadida por los bizantinos en el siglo X, y restauraron las mezquitas en iglesias. De nuevo retornan los Hamdanidas, pero la población local inclinada hacia el lado chií, siente simpatía por los fatimíes de Egipto, que tenían también bastante influencia en el norte de Siria y en Irak. Provocó otro levantamiento de los suníes liderado por Aq Sunqur al-Hajib de la dinastía turca selyúcida en 1090.

La primera cruzada comienza en 1096 que logró conquistar la ciudad pero que en seguida volvió a ser reconquista por los selyúcida, cuya órdenes respondían al poder establecido en Damasco. Pronto se convirtió Homs una fortaleza inexpugnable, cayó sin embargo bajo dominio de Nur al Din en 1149.  En 1154, el geógrafo hispanomusulmán nacido en Ceuta, Al-Idrisi, reportó valiosa información sobre la ciudad y sus habitantes: “es una ciudad con numerosa población, tiene las calles pavimentadas, posee largas mezquitas y centros comerciales con productos de toda clase. Su habitantes son tranquilos y es fácil convivir con ellos, sus maneras son agradables y sus mujeres hermosas.” Saladino, no sin encontrar resistencia en una legendaria batalla, se hizo con el control de la ciudad en el 1175 con la reconquista del Crack de los Caballeros y establece la dinastía ayubí, de origen kurdo hasta el 1262.

Homs se debilita políticamente bajo el poder del sultán mameluco Baibars, en su lucha por mantener alejados a los cruzados y a los mongoles a finales del siglo XIII. El famoso viajero Ibn Batuta destacó los númerosos árboles y la incansable actividad comercial durante su visita a Homs en 1355. Poco a poco fue sometido a las órdenes de Damasco.

En 1516 se incorpora al imperio Otomano, y a pesar de mantener la prosperidad en la agricultura y la ganadería, cae en decadencia por su gran dependencia del Shams y los continuos intentos de asalto de las tribus beduinas. Quizá ese sabor de derrota, de sentirse siempre bajo las órdenes de actores externos, de no poder gobernarse a si mismos, los convierte en constantes insatisfechos y beligerantes frente a los poderosos y se resisten, también acercándonos ya hacia la actualidad, a la Dinastía Muhammad Ali que no duda en destruir la ciudadela de Homs en represalia durante el siglo XIX, como también se resistieron al mandato francés en el pasado siglo.

Espacios emblemáticos

Homs está construida a lo largo del río Orontes, donde la tierra es fértil. Al entrar en la ciudad desde Damasco, uno se encuentra con un espectáculo muy extraño: los árboles que embellecen ambos lados del asfalto se encuentran inclinados, como la Torre de Pisa en Italia. La explicación se debe a su situación geográfica, muy cerca de la costa y con ninguna formación rocosa que lo aísle, el aire del mediterráneo penetra hacia la ciudad, provocando esa inclinación de los árboles que desde que brotan son acariciados por la brisa, y es también la causa del clima tan favorable del que presume Homs.

Quizá el lugar más emblemático de Homs sea el Crack de los caballeros, localizado a las afueras de la ciudad, fortaleza inexpugnable que fue escenario de numerosas batallas entre los cruzados y los musulmanes. Dentro de la ciudad, la plaza más famosa de Homs es la de el Reloj Nuevo, ahora rebautizado como la Plaza de la libertad desde que los manifestantes se congregaron por primera vez para pedir la caída del régimen el 18 de abril.

También la mezquita de Jaled Ibn Walid es un lugar indispensable para visitar por su belleza y porque simboliza, como ya he mencionado antes, ese espíritu guerrero que caracteriza a la ciudad. Dentro de la mezquita, se encuentra el propio mausoleo del difunto conquistador, personaje mítico donde los haya del que dicen tenía la piel cubierta de cicatrices por las innumerables batallas que emprendió en nombre del Islam.

Entre las iglesias, destaca la de San Elías y la de la Iglesia de la cinta de Nuestra Señora, famosa por acoger entre sus paredes un pedacito de tela que tejió la propia Virgen María. Tampoco podemos olvidar el antiguo zoco con el típico Hammam árabe. Al pie de la entrada al zoco, se alza todavía el “Reloj Viejo” que da nombre a la plaza del centro neurálgico de Homs, ya que desde ese punto también se puede acceder al núcleo de la ciudad.

Otro edificio emblemático de la ciudad es el “City Center”, ubicado frente al reloj viejo y que alberga locales de negocio. Cerca del zoco, las calles comienzan a estrecharse, nos adentramos en la parte más antigua de la ciudad, donde aún se conservan los emblemáticos edificios de piedra negra: el barrio cristiano. Esta zona alberga las iglesias más importantes ya nombradas y es donde se desarrollan las celebraciones de los cristianos en Navidad y en Semana Santa.

La calle Al Dablan es la calle comercial como en Madrid sería la Gran Vía. Durante el último año se han desarrollado obras para ampliar la calzada puesto que cada jueves por la tarde, muchos jóvenes y no tan jóvenes se lanzan a recorrerla para disfrutar del comienzo del fin de semana, charlando, comprando helados en su famosa heladería o incluso persiguiendo a las chicas.

Entre los restaurantes que recomiendo encarecidamente se encuentra el Julia Palace, más información aquí(en árabe) y el Agha, que se encuentran en el barrio de Bustan Al Diuam. Son famosos porque se asientan en antiguos palacetes de arquitectura tradicional: edificios de varias plantas con amplias habitaciones de techos de piedra negra y  patio central. Pero también son famosos otros lugares de ocio como los de la calle Al Hamrá, cercana a El Dablan: La luna, Troya... restaurantes modernos donde se puede cenar o tomar refrescos. Se respira un clima más joven y desenfadado.

Ahora que ya hemos profundizado en los lugares que los visitantes de Homs no deberían perderse, me gustaría hacer una descripción más proustiniana de su gente, quizá un poco más subjetiva de lo que he sido hasta ahora.

Su gente

De las personas con las que he hablado, casi todas coinciden en que lo que más les gusta de Homs es su gente. No saben decir en qué se diferencian del resto: unos que son más abiertos de mentalidad, otros que es son más amables con los demás, otros que están más locos. Los homsis tienen esta fama porque al parecer, se hacían pasar por locos para no ser seleccionados por las tropas francesas para cumplir el servicio militar. Esto ocurría los miércoles y por tanto, todos los sirios saben que los homsis actúan como locos ese día.

Los homsis también son, como para nosotros los habitantes del Lepe, los protagonistas de los chistes verdes. Se escriben ríos de tinta hablando de las supuestas ocurrencias de los homsis, también conocidos por su creatividad y espontaneidad. Se dice también que las mujeres más hermosas son las de Homs, representadas por un modelo de belleza de piel blanca, grandes ojos y boca pequeña.

Pero lo que yo destacaría de los homsis es la sencillez. Eso es lo que los hace únicos porque son capaces de hacer grandes cosas con muy poco. Tienen una capacidad innata para reinventarse y reirse de sí mismos. Han demostrado a lo largo de la historia una gran capacidad de resistencia frente a las adversidades y siempre han encontrado la manera de mantener su actividad cotidiana. No es que sean especialmente positivos, pero cuando se aferran a lo que aman son capaces de hacer lo que imaginábamos imposible.

Dedico este post a todos los jóvenes que conocí en Homs este año, porque ya lo vaticinaba cuando cayó Hosni Mubarak: son la generación de jóvenes más prometedora que ha conocido Homs, porque están formados y aferrados a unos principios muy sólidos, porque saben que lo que exigen es justo y son lo suficientemente valientes para dar su vida a cambio.

20 agosto 2011

Sobre el periodismo: la crisis, una oportunidad


El periodismo, como el propio sistema en el que vivimos, está sufriendo un cambio de ciclo. A lo largo de la historia, la aparición de la imprenta, la radio, la televisión, han obligado a la profesión a adaptarse a las nuevas formas de comunicación. Con Internet, el periodismo no sólo debe adaptarse al nuevo medio, sino también al cambio de paradigma que supone las características de la Red. Un sistema universal, económico, libre y sencillo en el que el viejo receptor de información adquiere la capacidad de opinar, comentar, criticar o aportar su visión de los hechos. El reto de la información multidireccional.

En los últimos años, el principal debate abierto en el mundo empresarial de la comunicación es el de cómo modernizar el negocio para que sobreviva en el mundo actual con el modelo de negocio tradicional. Se discute sobre si desaparecerá el periódico de papel, sobre el negocio de la publicidad, la disminución de espectadores de televisión frente al aumento de los usuarios de internet, la aparición de las redes sociales, la inmediatez de las comunicaciones gratuitas por la red, la aparición de los blogs y sobre todo, la dificultad de mantener un negocio dentro de un soporte libre y gratuito como supone internet.

¿Cuáles son los retos que deben afrontar los medios de comunicación tradicionales para su subsistencia? La respuesta es evolución: modificar los formatos, los mensajes, adaptarse a las nuevas exigencias de los jóvenes educados ya con las nuevas tecnologías y que buscan soportes más interactivos, sin olvidarse de los verdaderos clientes que son las personas de mayor edad, que también están demandando nuevos servicios de comunicación adaptados a los tiempos actuales.

Los empresarios que los aborden pensando de cara a diez años se podrán equivocar, pero tendrán una oportunidad de supervivencia. Los que no lo afronten y solo piensen en cuadrar el balance del año están abocados a esperar a que los nuevos productos y por lo tanto las otras empresas que los desarrollen triunfen y se consoliden.

Sin lugar a dudas, el periodismo de calidad peligra: los “mass media” han acelerado la “mercantilización” de la información, que ha pasado de ser un derecho de la Opinión Pública a un producto que se compra y se vende, con todo lo que conlleva: el aumento de la rentabilidad de un medio puede traducirse en el encarecimiento de la calidad de la información. Las consecuencias son: la desaparición de la corresponsalía (demasiado costoso de mantener), el aumento de la información obtenida a través de las Agencias de Noticias, el incremento de los espacios dedicados al ocio o al consumo de masas en detrimento de los temas relevantes para la sociedad... la lista es infinita.

Pero lo relevante es que este nuevo ciclo que empezamos es una nueva oportunidad para renovar la profesión. Los jóvenes periodistas que salen ahora de las universidades se enfrentan a una situación traumática: vivimos en tiempos de cambio, la crisis económica golpea con fuerza a los más precarios, asumimos que son los momentos menos propicios para entrar en el mercado laboral y aún así, arropados por ese sentimiento de indignación, surgen personas y medios que intentan demostrar que otro periodismo es posible.

La aparición de los cables de Wikileaks protagonizó las portadas de los cinco periódicos más influyentes del mundo. Entre todos pactaron cuáles eran las información que debían dar de forma totalmente transparente y cual debían filtrar porque ponía en peligro la seguridad de un inocente. El periodismo es exactamente eso: profesionales que consultan diferentes fuentes, contrastan, seleccionan, contextualizan, redactan y publican en un determinado periodo de tiempo. Requiere formación y experiencia.

No todos podemos ser periodistas y no todos los periodistas pueden ejercer su trabajo. Entre las denuncias que los periodistas promueven durante los últimos meses se encuentra la iniciativa #sinpreguntasnohaycobertura que intenta visualizar y erradicar las comparecencias públicas que no admiten réplicas. También la iniciativa necesaria que surge con el movimiento 15M llamada #periodismorealya, formada por profesionales indignados por el desprecio a su trabajo, la precariedad del becario, la desaparición de las corresponsalías, la politización de los medios, la prejubilación de los mejores profesionales, los despidos masivos y en definitiva, las penurias que sufre el periodismo en tiempos de crisis, tanto externa como internamente.

El periodismo debe reinventarse a si mismo. Debe ejercerlo profesionales comprometidos e independientes. Dentro del panorama nacional, encontramos periodistas y medios de comunicación que están sobreviviendo con un modelo de negocio diferente. Un ejemplo es Periodismo Humano, que sólo con su edición digital ha conseguido ser reconocido y valorado dentro del panorama mediático actual. Son ejemplos que pueden motivar a futuros periodistas y revitalizar esta profesión que sufre durante los últimos tiempos muy mala reputación entre la ciudadanía. En absoluto ayuda, valga decir, el último escándalo de las escuchas ilegales del desaparecido tabloide británico 'News of the World'.

Después de leer numerosos artículos sobre el futuro de la prensa, me gustaría recoger dos ideas que considero prioritarias para mantener la responsabilidad ética que caracteriza al periodismo: la primera, invertir en periodismo de investigación. Lo que diferencia al periodismo mediocre del verdadero periodismo es la forma en la que se ha obtenido la información. No hay más que seguir un acontecimiento durante un periodo de tiempo en varios periódicos para saber de qué pie cojean. Los corresponsales, por ejemplo, suelen repetir los mismos clichés y se basan en informaciones de agencias, ya que no siempre tienen acceso al lugar donde se producen los hechos. Quedan algunos periodistas que, a pesar de no conocer todo el entramado del conflicto, acceden mejor a la información trascendente porque saben cómo y con quien moverse. Los periodistas especializados, con numerosos contactos sobre el terreno, tienen más posibilidades de hacer periodismo de calidad. Por tanto, más fidedigno será el periódico y más peso tendrá para la opinión pública.

La segunda es una crítica. Con más frecuencia percibimos en los medios una invisibilidad del factor humano en las informaciones. Esta tendencia parece incrementar el número de declaraciones de actores públicos en detrimento de los verdaderos afectados. Esta progresiva invisibilidad se manifiesta, por ejemplo, en la tardanza de los medios de comunicación españoles en publicar información sobre las movilizaciones del 15M. Cuanto más espacio dedicamos a lo que no interesa a la ciudadanía, menor representatividad tendrá el medio de sus lectores, que irán trasladándose paulatinamente a otros medios que sí apuesten por informar de lo que verdaderamente preocupa.

Por último, otro problema característico de la prensa española es el sectarismo. Algunas cabeceras de los periódicos de tirada nacional, fuertemente politizados, sirven como arma arrojadiza a los partidos políticos con la misma afinidad ideológica. El ámbito político se desplaza al ámbito mediático, arrojando informaciones sesgadas de la realidad que van deteriorando no sólo la percepción de la realidad de los lectores, sino de las propias ideologías que defienden. Muchos lectores seguidores de determinado medio son conscientes de que esa información está escrita por personas afines a sus convicciones y no desean informarse desde otra perspectiva contraria. Los lectores más experimentados y conscientes de este sectarismo mediático han seleccionado otras fuentes de información más fiables e independientes.

16 agosto 2011

Tratamiento informativo del ataque a la ciudad de Latakia por la prensa española

Un análisis comparativo sobre la cobertura informativa de los periódicos Público, El País, El Mundo y La Razón sobre el último ataque del Ejercito Sirio con barcos de guerra a la ciudad costera de Latakia. He analizado la misma noticia en los cuatro periódicos centrando la atención en titular, subtítulo, fuente, foto y pie de foto y uso del lenguaje. Para finalizar, las diferencias más evidentes del trato informativo en cada periódico y cómo subsanar las distorsiones evidentes de los acontecimientos.
Titulares
Público: El régimen sirio bombardea por mar y tierra una ciudad sublevada 

El país: El régimen ataca con barcos de guerra el puerto de Latakia 

El mundo: Al menos 21 muertos y decenas de heridos en una ofensiva del Ejército sirio sobre Latakia 

La razón: Al menos 26 muertos en Latakia por la ofensiva del Ejército sirio 

El titular de Público no dice el nombre de la ciudad, que sin embargo si utiliza la palabra “sublevada”. En los demás se dice guerra, ofensiva y Ejército y los dos últimos titulares de El mundo y La razón se habla del número de muertos, probablemente porque ambos han utilizado la agencia EFE como fuente. 

Subtítulos
Público: Una ONG denuncia la muerte de al menos 25 personas en la ofensiva de las fuerzas de seguridad en Latakia 

El país: La nueva ofensiva causa 21 muertos en una barrio de la ciudad 

El mundo: La presión de Al Asad ha causado ya la muerte de 1.785 civiles y 410 policías 

La razón: Al menos 26 personas han muerto ya y decenas han resultado heridas durantes distintos ataques de las Fuerzas de Seguridad sirias en la ciudad costera de Latakia, en el noroeste del país, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos 

Ofensiva : ataque, agresión, especialmente la realizada por una fuerza militar. Implica un enemigo: se legitima al enemigo, se iguala al enemigo, se busca ofender, humillar. Parece que te defiendes de algo.

Ataque: Acción de atacar, perjudicar o destruir. En un combate, emprender una ofensiva. Se busca hacer daño, actuar contra algo para destruirlo. 

Fuentes de la noticia
Público: Eugenio García Gascón, corresponsal desde Jerusalén

El país: Agencias, desde Ammán

El mundo: Efe, El Cairo 

La razón: Efe, El Cairo 

Foto y pie de foto:
Público: Columnas de humo en la ciudad costera de Latakia tras ser atacada por tanques y navíos de guerra - REUTERS


El país: Un supuesto buque de la Armada siria, en la costa de Latakia.- AFP 

El mundo: (No tiene foto) 

La razón: Dos fotos. La primera: Captura de video del canal de Youtube de Shaam News Network hoy, domingo, 14 de agosto de 2011, que muestra un barco militar en el mar mediterráneo cerca de Latakia (Siria). - Foto: Efe. La segunda no tiene pie de foto. 


Lenguaje utilizado: 

Público: Ofensiva / militares/ ataques desde el mar y desde tierra /20.000 personas se han congregado a diario en la ciudad tras las oraciones nocturnas por Ramadán / el uso de buques de guerra representa una escalada en el uso de la fuerza / 2.000 civiles han muerto según el representante de Naciones Unidas / La organización de Cooperación islámica llamó ayer a una detención inmediata de la campaña militar contra los manifestantes / campaña internacional contra Damasco, liderada por Washington y Riad / los estadounidenses parecen respaldar la posición de los saudíes simplemente porque la mayoría de la población es suní y Riad vería con simpatía un régimen islámico / reforzaría a la minoría suní de Líbano, iría contra Hezbolá y estrangularía la capacidad de maniobra de Irán en el este del Mediterráneo / Los intereses saudíes coinciden plenamente con los israelíes, que verían con gran satisfacción la desaparición del puerto sirio entre Irán y Hezbolá, mientras que la organización palestina Hamás perdería a un aliado vital/ Israel permanece en silencio / quizá para permitir que los saudíes se sientan más cómodos en su ofensiva con EEUU. Explicación de Latakia para Público: es una ciudad de mayoría suní que cuenta con una importante presencia alauí, puesto que los alauíes, a los que pertenece Bashar al Asad, residen en las montañas cercana. /Al Raml es un barrio habitado por suníes. 

El país: la Armada siria / represión / opositores / el opositor Comité de Coordinación Local / heridos graves / entre los muertos una niña de dos años y medio / protestas antigubernamentales / uno de los ataques más sangrientos / pedir la dimisión del presidente / Las tropas del régimen han llevado a cabo violentas acciones para reprimir las protestas en los principales focos de resistencia contra el régimen, en el poder desde hace 41 años / sangrienta represión / presión internacional sobre Siria / Obama y Cameron destacaron que el pueblo sirio tiene derecho a una “transición democrática”/ Washigton pedirá a China y a la UE que apliquen sanciones a la industria petrolera siria, un sector clave para financiar el régimen. Explicación de Latakia para El País: Latakia, de mayoría suní, es una ciudad clave para la economía de la familia El Asad, que pertenece a la minoría alauí. Un tío del presidente, Jamil, controla las actividades el puerto de la ciudad. Los opositores denuncian riesgo de violencia sectaria entro los suníes, que ocupan el centro de la ciudad, y los alauíes de las zonas periféricas. Los Asad están acusados de fomentar este enfrentamiento / Al Raml, sede de un campo de refugiados palestinos. 

El mundo: La revuelta en Siria sigue sumando nombres a su lista de víctimas de la represión / Barrio meridional de Al Raml / Observatorio Sirio para los Derechos Humanos / Comités de Coordinación Local / soldados dispararon de manera indiscriminada contra los edificios / mientras que el Ejército entró en la ciudad con vehículos que llevan ametralladoras antiaéreas / Algunos militares decidieron abandonar el Ejército y apoyar a los ciudadanos / El ejército entró esta mañana en Latakia desde un campo de refugiados palestinos en el barrio de Al Raml. Según el observatorio Sirio para los Derechos Humanos, miembros de la Policía y del Ejército sirios irrumpen en la madrugada de hoy también en algunas zonas de la provincia de Rif Damasco (este) / Desde el inicio (...) han perdido la vida 1.785 civiles y 410 policías.

La razón: Distintos ataques de las Fuerzas de Seguridad sirias en la ciudad costera de Latakia, en el noroeste del país Distinguen dos fuentes: la Organización Nacional Siria para los Derechos Humanos, dirigida por el disidente Amar al Qurabi y el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos - Este último asegura que la mayoría de los fallecidos han muerto al ser tiroteados con ametralladoras- / Después de disparar, los militares y la shabiha (milicianos leales a Al Asead) han llegado a la plaza de Al Raml al Filistini, en el centro, donde se han celebrado las manifestaciones pacíficas a favor de la libertad y de la caída del régimen / La opositora Unión para la Coordinación de la Revolución Siria. 

Uso diferente del lenguaje en: 

- Para Público, la oposición es una "organización de Cooperación islámica", mientras que para el País y el Mundo es un "Comité de Coordinación Local" y para La razón es la "Unión para la Coordinación de la Revolución Siria."

- Para el diario Público, existe una "Campaña Internacional contra Damasco, liderada por Washington y Riad." Para el diario El país, "el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el rey Abdulá de Arabia Saudí volvieron a exigir el sábado a El Asad que ponga fin a la violencia." En lo otros dos no se dice nada a nivel internacional. 

- Para Público, Al Raml es un barrio habitado por suníes mientras que para el diario El País es sede de un campo de refugiados palestinos. Para el Mundo, El ejército entró (...) desde un campo de refugiados palestinos en el barrio de Al Raml mientras que la Razón dice que "Después de disparar, los militares y shabihas (milicianos leales a Al Assad) han llegado a la plaza de Al Raml al Filistini".

Análisis:

Después de analizar la noticia en los distintos periódicos, se puede apreciar diferencias importantes en el uso de palabras tanto en el titular como en el cuerpo de la noticia. En el diario Público, se utiliza en el titular "una ciudad sublevada", dando a entender que "se han alzado en rebelión", cuando en realidad es el Ejército sirio el que está atacando con tanques y barcos de guerra una ciudad donde viven civiles.

Sólo en el subtítulo y al final de la frase se nos informa de que la ciudad es Latakia, y además dice que "Una ONG denuncia" sin dar el nombre de dicha organización.

En cuanto al contenido, el diario Público utiliza unos discursos muy cercanos a los que utiliza el propio régimen sirio, como que "todo es producto de una conspiración internacional", como bien da a entender en esta frase "campaña internacional contra Damasco, liderada por Washington y Riad". En este discuro, también se esgrime que grupos salafistas son los culpables de la muerte de los civiles, y el corresponsal de Público asegura que el conocido Unión para la coordinación de la Revolución Siria es en realidad una "organización de Cooperación islámica". En la página de facebook de este grupo, se dice que son " una Unión con personalidad jurídica, que incluye la misión y la representación del movimiento en el terreno de la sociedad civil y de los medios políticos, y la coordinación y la unificación del trabajo de campo, así como una base para la formación de un consejo de jóvenes y activistas para proteger a la revolución, sus objetivos y garantizar su plena realización." Representan a la sociedad civil en su conjunto, no sólo a los musulmanes como insinua Eugenio García Gascón.

También parece que focaliza su atención en la existencia de una presunta guerra entre sectas tanto dentro como fuera del país. Dice que Latakia "es una ciudad de mayoría suní que cuenta con una importante presencia alauí, puesto que los alauíes, a los que pertenece Bashar al Asad, residen en las montañas cercana" y que Al Raml "es un barrio habitado por suníes." Sólo gracias a las otras noticias nos enteramos que en ese barrio hay un campamento de refugiados palestinos. Además de insistir en que "los estadounidenses parecen respaldar la posición de los saudíes simplemente porque la mayoría de la población es suní y Riad vería con simpatía un régimen islámico ". Un discurso claramente cercano al del régimen que intenta alimentar el odio dentro del propio pueblo sirio para justificar las contínuas matanzas, de las que por fin la ONU habla de Crímenes contra la Humanidad, y mantener el miedo y el recelo de las minorías frente al futuro del país después de la caída del régimen.

En El País, hay un error garrafal. Se habla en presente de "el control de Jamil Al Asad sobre la actividad portuaria en Latakia" cuando Jamil Al Asad, hermano de Hafez, tío de Bashar, murió en el año 2004.

Encontramos también, en la noticia de La Razón una reiteración de las ONGs, la Organización Nacional Siria para los Derechos Humanos, dirigida por el disidente Amar al Qurabi y el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, que no aparece en ninguna de las otras noticias. También se dice que "la mayoría de los fallecidos han muerto al ser tiroteados con ametralladoras", en una victimización evidente y con ánimos de empatizar con el lector.

21 julio 2011

Los kurdos, orígenes e historia (I parte)


La identidad es la conciencia que una persona tiene de ser ella misma y distinta a las demás. Negar la identidad propia de un individuo puede ser nefasto, pero negar la identidad de un pueblo es una tragedia. El kurdo es un pueblo olvidado y su tierra, el Kurdistán, una territorio repartido entre 5 países: Turquía, Irán, Irak, Siria y la antigua Unión Soviética, ahora dentro de las fronteras políticas de Azerbaiyán y Armenia.

Los kurdos suponen el mayor pueblo del mundo sin Estado propio. Sus orígenes se remontan al imperio Medo hace más de 30 siglos, en un territorio de 500.000 kilómetros cuadrados que comprende desde los montes Tauro de la Anatolia oriental, en Turquía, hasta los montes Zagros del oeste iraní y el norte de Irak. Este subsuelo tiene una de las mayores reservas acuíferas y petrolíferas de Oriente Medio, algo clave para entender las divisiones territoriales políticas de Kurdistán, sobre todo a partir de la Primera Guerra Mundial.

Orígenes del pueblo kurdo

El mundo es un gran caleidoscopio y sólo lo saben los únicos que se atreven a mirar desde diferentes perspectivas. Las imágenes cambian dependiendo del lado por donde miramos pero los objetos que las componen son siempre los mismos. La verdad es el objeto, nunca la imagen.

Las leyendas mitológicas, las religiones e incluso la historia son las imágenes que disponemos para acercarnos a la realidad, imágenes que muchas veces parecen contradecirse. Acercarse a la esencia, es decir, al orígen de las cosas, es problemático porque siempre nos faltarán piezas. Es como sumergirse en el mar y bucear hacia las profundidades: unos descubren un barco hundido, otros encuentran especies marinas de millones de años, otros quizá un tesoro escondido... pero nunca disponen de la imagen completa del fondo del océano. Sólo el conjunto de imágenes arroja alguna luz sobre el objeto de estudio.

Los kurdos y su historia es el producto final de miles de años de evolución continua, así como de asimilación de las ideas de nuevos pueblos que se establecieron alguna vez en Kurdistán. Se desconocen los principios de su historia pero gracias a los hallazgos arqueológicos sabemos que fue precisamente en Kurdistán donde el hombre dio sus primeros pasos hacia el desarrollo de la agricultura, la domesticación de los animales, el mantenimiento de registros, el desarrollo del tejido, al alfarería, la metalurgia y la urbanización, entre 12.000 y 8.000 años atrás.

La evidencia más antigua de una cultura unificada y distinta que habitaba las montañas kurdas es la cultura Halaf, cuyas características se han observado en el yacimiento de tell-halaf (yacimiento ubicado en el norte de Siria). Esta cultura se remonta a 8.000 y 7.400 años de antigüedad  y su dominio sería reemplazado, casi un milenio después, por la cultura hurrita. Este periodo hurrita duró desde 6.300 hacia el 2.600 años atrás. No me extenderé mucho más pero algunos intelectuales afirman que el legado hurrita sigue siendo el elemento más importante de la cultura kurda hasta la actualidad, ya que se forma la infraestructura de todos los aspectos de la existencia kurda, de su religión nativa, de su arte, su organización social, la condición de la mujer, e incluso la forma de su guerra de milicias.

La teoría más aceptada es que los kurdos son los descendientes de los Medos, un imperio fundado por Deikes en el 701 a.C al anexionar todas las tribus medas bajo un solo estado. Más tarde, el imperio Meda, que duró tan sólo 128 años, sería conquistado por Ciro el grande, fundador del imperio persa aqueménida y que a su vez fue conquistado, en el 332 a.C, por Alejandro Magno.

La situación geográfica de lo que hoy llamamos Kurdistán dominaba  el camino este-oeste que se conocía en la Edad Media como la Ruta de la seda. Por tanto, controlaba el comercio entre ambos continentes y su tierra era fértil y rica en productos agrícolas. Pronto se fundaron muchas nuevas ciudades y pueblos, entre ellas las que hoy conocemos como Teherán e Isfahán.

Los medos se enfrentaron primero a los asirios y luego a los aqueménidas, por los que fueron derrotados en el año 550 a.C. Nazanín Amirian, la autora del libro “Kurdistán: El país inexistente”, dice que “la primera referencia que se tiene de un término parecido (a lo que hoy entendemos por los kurdos) es en el libro Anábasis. En él, su autor Jenofonte narra las aventuras del regreso a Grecia de lo que había quedado de los 10.000 mercenarios griegos reclutados por Ciro para luchar contra su hermano Artajerjes II en el 401 a.C. El historiador griego menciona que en el trayecto de casi cuatro mil kilómetros hasta la casa, conocieron un pueblo llamado Kardouchoi, que se negaba a obedecer al gobierno central iraní, e incluso en una ocasión había derrotado a los 120.000 soldados enviados por uno de los monarcas persas para reprimir su rebelión. De este modo, los kurdos entraban en la historia con una aureola de coraje y firmeza.”

Sin embargo, no todos los historiadores coinciden en que los kardouchoi sean los antepasados de los kurdos. Otros piensan que pueden ser de los kartvélianos, los actuales georgianos, y otros de los Hulubís y los Gutis de las montañas de Zagros. Imágenes distintas que se contradicen porque no podemos apreciar el objeto en su conjunto. Más allá de un estudio exhaustivo de su historia, los kurdos presentan una gran diversidad  en sus rasgos físicos, lo que imposibilita afirmar la existencia de una raza kurda. Además, la falta de colaboración por parte de los estados en los que vive este pueblo dificulta la investigación, así como los intereses de los nacionalistas kurdos, deseosos de fabricar una imagen del pueblo kurdo homogéneo y uniforme, ignorando las influencias que cada región ha recibido de los países vecinos.

Por tanto, la existencia de un pueblo no depende tanto de sus rasgos étnicos, sino de la lengua, las costumbres y un sentimiento de solidaridad presentes en su memoria.

Con la muerte de Alejandro Magno (356 a.C), la región Kardouen cayó bajo el dominio de Selucos, para pasar a formar parte, entre los siglos I y II a.C., del estado armenio. En el transcurso de los siguientes siglos, hasta la conquista árabe-musulmana en el siglo VII d.C., Kurdistán es el terreno de disputa entre persas, romanos, armenios y bizantinos.

Durante la Edad Media, los kurdos disfrutaron de una relativa libertad. En el año 1138, los libros de la Historia recogen el nombre de un conocidísimo personaje de familia kurda, Saladino, originario de Dvin. Como muchos kurdos en aquella época, su padre era soldado al servicio de los gobernantes sirios y mesopotámicos. Tras caer en desgracia y ser expulsados de la Armenia Mediaval en el año 1139, el padre de Saladino y su tío, se pusieron al servicio de Zengi, señor de Mosul y Alepo, que había unido bajo su mando la zona norte de Siria e Irak.

Saladino heredó de su tío el califato Fatimí de Egipto, que lo disolvió y se proclamó Sultán de Egipto. A la muerte de Nur al-Din se hizo también con el poder en Siria, al norte hasta Armenia, al oeste Mosul y el Kurdistán, así como gran parte de los Estados Cruzados (incluido Jerusalén). El Sultán kurdo, líder del estado más poderoso de Oriente, fallece en Damasco, uno de lo más grandes héroes del Islam.

También vivió durante aquellos años el historiador kurdo Ali ibn al-Athir, famoso por escribir La historia completa, un libro islámico clásico compuesto alrededor del año 1231 y que es conocido como uno de los trabajos histórico-islámico más importantes.

A partir del auge del Imperio Otomano en 1299, el Kurdistán fue fragmentado en dos Estados: el otomano y el persa. En la parte otomana, los feudos kurdos mantuvieron una amplia autonomía hasta el siglo XIX. Durante este siglo la injerencia otomana en los feudos kurdos provocó fuertes tensiones con las autoridades que desembocaron en diversas rebeliones de carácter independentista desde 1806 hasta 1880.

En 1908 se produce la Revolución de los Jóvenes Turcos, durante la cual se intensificó la persecución de las minorías kurda, griega y armenia de Turquía. Al final de la Primera Guerra Mundial, en la que apoyaron a los aliados contra el Imperio Otomano, los kurdos lograron por medio del Tratado de Sèvres el reconocimiento de la independencia de Kurdistán. Sin embargo, este acuerdo internacional nunca se ratificó y fue sustituido por el Tratado de Lausana, que partió el territorio kurdo entre Turquía, Irák, Irán y Siria.

Conclusiones principales

Después de haber leído el libro “Los kurdos, Kurdistán: el país inexistente” de Nazanín Amirian rescaté del libro dos ideas fundamentales para entender por qué se dividió Kurdistán: el primero, por los intereses geográficos de la zona y la gran cantidad de petróleo que esconde bajo sus dominios. Irak, Turquía, Siria, Irán y Armenia se repartieron las tierras de los kurdos y muchos de ellos se vieron obligados al exilio. En Siria, por ejemplo, la práctica totalidad del petróleo se extrae de la zona kurda del país. Además, no interesaba que los kurdos se quedaran en las zonas de donde proceden los principales afluentes de Oriente Medio: el Tigris y el Eúfrates. Agua y petróleo, las principales riquezas expropiadas a los kurdos.

Segundo, a lo largo de la historia la religión ha contribuido a la unión de los pueblos, pero con el coste de la herencia cultural de las minorías, como es el caso de los kurdos. Un ejemplo claro lo encontramos personificado en el gran Saladino, que era kurdo, pero que nunca estuvo interesado en defender sus orígenes porque era ferviente musulmán y para él prevalecía la umma (la comunidad de creyentes) que el sentimiento nacional. Además, una minoría kurda practica una religión cuyos orígenes son preislámicos, con el consiguiente rechazo y persecución por parte de los musulmanes que esto supone.

28 mayo 2011

Dos años de indignación


Caricatura de Forges

Recuerdo la primera vez que me sentí profundamente indignada. Ocurrió a principios de mayo del año 2009 en la escuela Julián Besteiro, donde participaba en un seminario de Periodismo Solidario auspiciado por la Oficina de Acción Solidaria y Cooperación (UAM) y Escuela de Periodismo UAM-El País.

El seminario se titulaba Palestina: identidad, resistencia, paz y los ponentes que lo formaban eran muy diversos, cada uno indispensable para el posterior debate. Lo mejor del seminario (y de los que se celebran cada año en el recinto) es que brinda la oportunidad de hablar cara a cara con los ponentes en una mesa redonda, donde cada uno expresa su opinión.

Aún tengo muy presente esa sensación de pequeñez que me invadía cada vez que hablaba el arabista Pedro Martínez Montávez  o cuando narraban sus experiencias Teresa Aranguren o Maruja Torres, o el escalofriante relato de Alberto Arce recién llegado de Gaza, que nos dejaba sin aliento con su  to shoot an elephant. Nadie quedó indiferente ante las palabras de Raji Soruani, ni de los activistas de las organizaciones no gubernamentales. Si queréis echar un vistazo a la lista de participantes, podéis hacerlo aquí.

Aquel torrente de ideas prendió como la pólvora. Hubiese preferido que todo aquello hubiera llegado en pequeñas dosis porque asimilarlo no fue fácil. No era fácil asomarse al abismo en tan poco tiempo. Volvía a casa como alma en pena. No podía dejar de darle vueltas en la cabeza a todo lo que había escuchado. 

Palestina se me descubrió desnuda, como una dama que desvela sus secretos más profundos de la noche a la mañana. Descubrí la poesía de la resistencia, descubrí su identidad escondida entre décadas de injusticia, descubrí un drama diario que no cesaba desde hace un siglo. Descubrí mi más absoluta ignorancia, que me aplastaba cada vez que los escuchaba.

Pronto descubrí que muchas de aquellas personas vivían con ese peso desde siempre. Sería imposible hacer una síntesis de las charlas, pero os dejaré estas dos ideas que no quiso dejar pasar el arabista Pedro Martínez Montávez: la primera, que la causa esencial del conflicto es la desestructuración, es decir, el desmembramiento que por culpa del colonialismo ha dividido a todo el mundo árabe; y el segundo, que en esta región hay Estados-nación jóvenes en países viejos.

También se habló del papel fundamental que juegan el lenguaje y la memoria. El lenguaje como instrumento para describir la realidad más auténtica; las lenguas como llave para alcanzar otras identidades. La memoria, por su parte, fundamental como ejercicio de reflexión constante de las causas que motivan un suceso, contextualización y reconocimiento de las injusticias que nunca llegaron a juicio de nadie.

Si hoy quería rescatar este seminario es porque efectivamente el testimonio en primera persona de aquellas personas me abrió las puertas a lo que vendría después. Recuerdo, por ejemplo, que me aterraba la idea de que el mundo árabe nunca volviera a revelarse. Sentía cierta envidia de Maruja y Teresa que habían conocido “la suiza de Oriente Medio”, como llamaban entonces al Líbano, y me quedaba un nudo en el estómago cada vez que dejaban caer que eran “otros tiempos”.

Porque, ¿qué pasaba si nunca volvían a revelarse? Yo me negaba a creerlo. Lo harían y yo debería estar preparada para cuando llegara ese momento.

Manifestantes en la plaza Tahrir de El Cairo 
dando las gracias a Facebook.
Entonces, apenas se habló de las redes sociales. Nadie se imaginaba todavía el papel que jugarían tan sólo dos años más tarde. Estas redes han sido sobrevaloradas durante los últimos meses. Muchas veces se desprendía de los medios de comunicación que facebook había sido el instrumento que había provocado la caída de Ben Alí y de Mubarak. Sin embargo, fue el trabajo diario de los activistas del mundo árabe durante los últimos años la clave para explicar este fenómeno que se ha denominado Primavera Árabe.

Lo que las redes sociales han aportado al pueblo árabe es un vínculo común donde expresar su indignación. Todo se iba gestando lentamente detrás de los políticos que no los representaban. Y así, las redes sociales permitían el diálogo entre la sociedad civil de Túnez, Egipto, Bahrein donde se compartían opiniones y propuestas hasta que llegaron a ser los auténticos espacios de libertad de expresión que los jóvenes no tenían en sus respectivos países.

El ser humano se ha ido deshumanizando de tal forma que hemos tenido que recurrir a Internet para recordarnos que somos seres sociales y que no debemos permitir que alguien tome la palabra por nosotros. Ese es exactamente el valor de las redes sociales, que contribuyen a la comunicación horizontal. La información ha dejado de ser unidireccional. La interactividad es el nuevo paradigma que debe transformar a la sociedad, porque es la mejor forma para enriquecer y enriquecerse.

Manifestantes rezando en el Reloj Nuevo 
de la ciudad de Homs (Siria) el día 18 de abril



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Cuando empezó la revolución en Siria, yo estaba allí estudiando árabe. Me acordé de aquel seminario y no me sentía preparada en absoluto. Ahora me resultaba irónico haberme preguntado alguna vez por qué no se revelaban. El pueblo sirio se estaba levantando en directo ante mis ojos y el régimen lo abatía a balazos. Me sentía impotente. Homs era y es una ciudad convulsa, llena de jóvenes que han perdido el miedo a salir a la calle y piden a gritos la caída del régimen.

Tener que volver y dejar aquello ha sido duro. Pero no debería sentirme inútil. Debería dejar de obsesionarme por no haber acampado en Sol desde el primer día con una pancarta apoyando la revolución Siria, debería acordarme de lo feliz que me hace entender el árabe en las noticias. Debería pensar más en el futuro, que lo habrá, porque las balas no silencian las ideas. Debo seguir estudiando Historia y aprendiendo lenguas. Y cuando el tiempo sea propicio y triunfe el sentido común de una vez por todas en Siria, estaré preparada. Entonces podré sentirme un poco menos indignada.

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